EXCELENCIA EN SALUD REPRODUCTIVA

HISTORIA DEL PROCEDIMIENTO DE ASPIRACIÓN

Las pacientes están muy conformes con la AMV

 La mayoría de las mujeres que han tenido un procedimiento AMV están muy conformes la AMV. La aceptación de la paciente es una consideración muy importante al tomar decisiones respecto a qué clase de servicios de aborto debemos ofrecer, asegurándonos que las pacientes tengan una experiencia positiva como una parte integral al ofrecer servicios de alta calidad. Entre 88 y 95% de las mujeres dicen que le recomendarían a una amiga una AMV. Un estudio que examinó la satisfacción de pacientes a quienes aleatoriamente se les asigno una AMV o una AEV encontró que la mayoría de ambos grupos estuvieron conformes con el procedimiento que se les hizo. No se encontraron mayores diferencias entre los dos grupos (Thornburn Bird y otros, 2001). En otro estudio donde las mujeres optaron por un procedimiento de primer trimestre, usando tanto aborto médico como aspiración por vacío, 82 por ciento de aquellos casos que eligieron la aspiración por vacío reportaron que estuvieron “muy” o “bastante” conformes. Setenta y ocho por ciento dijo que le recomendarían la aspiración por vacío a una amiga, y 93 por ciento dijo que ellas elegirían la aspiración por vacío si necesitaran otro aborto (Harvey y otros, 2001). Un estudio en Estados Unidos asignó aleatoriamente a mujeres que no tenían ninguna preferencia por ningún tratamiento, a recibir una AMV o un aborto médico, y ellos examinaron la satisfacción de las pacientes. 92% de las mujeres que recibieron una AMV dijeron que elegirían de nuevo el mismo método, comparado con el 63% de las pacientes de aborto médico. Tal respuesta indica una alta satisfacción de las pacientes con el método de la AMV (Creinin, 2000). Donde se provee la AMV, ya sea en un consultorio o en una instalación médica de bajo nivel, las mujeres también aprecian la gran atención personal y el menor entorno institucional (Westfall y otros, 1998). Porque la AMV usa un aspirador portátil, no eléctrico, el procedimiento no genera ningún sonido. Esto significa un silencioso y amable procedimiento, que es más cómodo para las mujeres. Los doctores en Vietnam han notado que la falta de ruido de la AMV ayuda a reducir la ansiedad de la paciente durante el procedimiento de aborto (Discusiones sin publicar del grupo de debate, 1998). Algunos proveedores de la AMV han comentado que la petición de las pacientes por el “aborto silencioso” indica la preferencia de las pacientes por este aspecto del procedimiento de AMV. Un estudio de 108 mujeres descubrió que las pacientes a las que se les practicó una AEV sintieron que el ruido asociado con el procedimiento incrementó su dolor, aunque, en general, la percepción de dolor de las pacientes no fue significativamente distinta entre las dos técnicas (Edelman y otros, 2001). El aborto es una experiencia altamente personal, y lo que es mejor para una mujer puede que no lo sea para otra. Las mujeres dan un alto valor en cuanto a ser capaces de elegir entre distintos métodos de aborto. Más aún, la habilidad de elegir ofrece alta satisfacción, independientemente de cuál procedimiento de aborto sea elegido por las mujeres. La opción de elegir entre métodos de aborto ayuda a incrementar la satisfacción de las pacientes y tiene beneficios emocionales para las mujeres, sin importar el método seleccionado (Jensen y otros, 2000; Creinin, 2000).

Manejo del dolor con la AMV es simple y económico

La AMV permite un  nivel más bajo de medicación para el control del dolor que el legrado uterino. La anestesia local ha probado ser muy segura para procedimientos abortivos – puede ser utilizada efectivamente en conjunto con analgésicos para el dolor durante un procedimiento AMV. La anestesia local reduce el tiempo de recuperación y requiere menos costos para el personal, de infraestructura y equipamiento. En contraste, la Dilatación y Curetaje es típicamente hecha con anestesia general o sedación profunda.

Este nivel de manejo del dolor es costoso, y la anestesia general está asociada con un riesgo mayor de complicaciones como pérdida de sangre, herida de cuello uterino, perforación del útero y hemorragia abdominal posterior (Grimes y otros, 1979; Greenslade y otros, 1993b). La anestesia profunda también coloca una tensión adicional en el sistema de cuidados sanitarios, por requerir de instalaciones y equipos más sofisticados. En muchos países, la confianza sobre la anestesia general limita las condiciones en las cuales pueden ser practicados los abortos quirúrgicos. La percepción reducida del dolor en la paciente con la AMV es particularmente notable en comparación con el procedimiento D y C (Dilatación y Curetaje). En grupos de discusión con médicos vietnamitas, los participantes describieron consistentemente una reducción del dolor de los pacientes como un beneficio mayor de la AMV. La reducción del dolor también disminuye la ansiedad y el miedo de la paciente, de ese modo mejora de forma general su satisfacción con el procedimiento. Como un beneficio añadido, mejora la experiencia de la mujer y aminora su dolor, haciendo el procedimiento más cómodo para los proveedores (Grupo de Discusión, 1998). Permitiendo que el dolor sea efectivamente manejado con anestesia local, analgésicos y apoyo verbal, la AMV baja los costos, mejora la seguridad, refuerza la satisfacción de la paciente y expande la disponibilidad de los servicios. Aspiración Manual por Vacío: Los proveedores del servicio aprecian la simplicidad, portabilidad y la relación costo-eficacia de la AMV. Cualquier proveedor que se comprometa con servicios ginecológicos probablemente está bien equipado para practicar una AMV. El método puede ser practicado con pocos medios en cuanto a instrumentos especializados, también permitiendo que el dolor sea manejado efectivamente con anestesia local, analgésicos y apoyo verbal, la AMV abarata costos, mejora la seguridad, mejora la satisfacción de la paciente y expande la disponibilidad del servicio. Los suministros de Paul Blumenthal pueden utilizarse con modestas adaptaciones a instalaciones ya existentes. Los instrumentos no requieren electricidad, y los proveedores a varios niveles en el sistema de atención médica pueden realizar una AMV de forma segura. Hasta el momento, hay menos costos adicionales una vez que los instrumentos de la AMV han sido adquiridos, y además cuando el personal ya ha sido entrenado y la instalación ha sido acondicionada. La AMV es fácil de usar en una variedad de situación, incluyendo sitios de primer nivel, instalaciones de atención primaria, consultorios médicos y clínicas. Su simplicidad ayuda también, si la situación lo requiere, a desplazar los servicios de aborto fuera de un hospital que posea quirófanos, donde la Dilatación y Curetaje es típicamente hecha (Magotti y otros, 1995). (Ver tabla 4). La AMV también permite a los proveedores ofrecerles a las mujeres abortos seguros y efectivos en un consultorio privado o cuando el quirófano está reservado, reduciendo demoras y bajando la cantidad de personal requerida para el procedimiento. La carga en los sistemas de atención médica es reducida cuando un proveedor es capaz de hacer un aborto en el momento en que la mujer se presenta en la instalación, en vez de esperar a que los doctores y salas de operación estén disponibles. De acuerdo a un estudio hecho por De Pinho y McIntyre en 1997, también se reduce el costo; en Sudáfrica, los procedimientos de primer trimestre son hechos en centros de salud con un 26% de menos costo que aquellos hechos en clínicas asentadas en la comunidad y 133% de costo menos que los abortos hechos en hospital (como fue citado en Althaus, 2000). Un cambio al hacer una AMV fuera del hospital y/o fuera de la sala de operaciones ayuda a conservar los recursos que pueden ser dirigidos a la planificación familiar y otros servicios esenciales de atención médica para las mujeres y sus familias. Otros residentes enfrentan más dificultades en proveer atención médica, como la falta de profesionales entrenados en la atención médica o equipo inadecuado. La AMV hace posible los abortos seguros en áreas remotas o de bajos recursos, particularmente donde otros métodos no son factibles. La AMV ofrece un medio para dar servicios quirúrgicos por proveedores con un nivel medio de entrenamiento, lo cual es especialmente importante en regiones con un bajo número de doctores por habitantes. Cuando los profesionales de la salud deben viajar a áreas rurales para ofrecer atención médica, la AMV ofrece una manera, conveniente, portable y de bajo costo para asegurarse que los servicios de aborto puedan llegar a áreas remotas del país en cuestión. La AMV permite un aborto seguro sin necesidad de servicio eléctrico y provee un excelente método de respaldo para la AEV si el servicio eléctrico es poco confiable. Los requerimientos de los equipos y las instalaciones adoptan la AMV si los servicios lo requieren, con pocos cambios en las instalaciones y en infraestructura. Por su simplicidad, la AMV puede ser ofrecida en instalaciones sanitarias con condiciones mínimas para operar y como un procedimiento ambulatorio. Es adecuado para integrarse en las salas de maternidad de los hospitales, clínicas privadas y comunitarias, salas de emergencia, también bajo otras situaciones. Óptimamente, los proveedores tendrán un espacio privado para discutir con la paciente sobre el procedimiento y asesorarla con el mismo, así como también la disposición de un lugar cómodo y apropiado para que la paciente se recupere luego del procedimiento. Si el espacio privado no está disponible, los proveedores deben hallar una manera de asesorar a las mujeres, la cual respete su privacidad y confidencialidad. El aborto en sí mismo puede ser hecho en un cuarto pequeño, ya sea de examen o de procedimientos, el cual debe estar bien iluminado, bien ventilado y debe tener el espacio suficiente para albergar una mesa de examen ginecológico. Los instrumentos necesarios para la AMV son significativamente menos costosos que aquellos requeridos para una AEV. Los suministros que se requieren para instrumentos esterilizados o con desinfección de alto nivel y para examinar los productos de la concepción son simples, en líneas generales.

Proveedores de la AMV

Los proveedores de nivel medio puede hacer de forma segura una AMV con un nivel sanitario de primera sin increment en la tasa de complicaciones. En Bangladesh, las mujeres paramédicas (llamadas Asistentes para el Bienestar Familiar) usan instrumentos de AMV para realizar regulaciones menstruales bajo supervisión médica. Las tasas de complicación por abortos llevados a cabo por paramédicos se presentan más bajas que aquellas reportadas en estudios en los cuales médicos realizaron abortos (Greensale y otros, 1993b; Freedman y otros, 1986; Cates y Grimes, 1981). Para evaluar la habilidad de proveer un servicio de aborto seguro de quienes no son médicos, un estudio de Estados Unidos examinó tasas de complicaciones para las aspiraciones por vacío dadas por médicos comparadas con las dadas por asistentes de médicos. Por un período de dos años, los datos fueron recopilados de 2.458 abortos de primer trimestre. De forma general, no hubo diferencia significativa entre las tasas de complicación entre los médicos y los asistentes de médicos, ya sea que se tratase de complicaciones inmediatas o a largo plazo (Freedman y otros, 1998). (Ver tabla 5). En Vietnam, donde sólo los médicos ofrecen servicios de Dilatación y Curetaje, el uso de la AMV para los abortos de primer trimestre ha expandido el rango de proveedores. Las matronas y otro personal médico ahora está entrenado para hacer procedimientos de AMV, haciendo que los servicios están más ampliamente disponibles – y disminuyendo el coste para los médicos y los hospitales (Grupo de Discusión, 1998). En lugares en los que son limitadas las instalaciones donde se practican abortos, la aceptación extendida de la AMV y el entrenamiento de los proveedores puede ayudar a dar servicios de calidad en el ámbito local (Greenslade y otros, 1993b).

 

Equipos y Costos de personal

La AMV es un servicio relativamente barato para ser proveído, y es mucho más económico que la AEV, en términos de costos iniciales. Reutilizando el aspirador AMV luego de la desinfección o esterilización ayuda a reducir costos. En algunas condiciones fuera de los Estados Unidos, la cánula también es esterilizada o altamente desinfectada. Aún cuando está limitada a usarse sólo una vez, los instrumentos de la AMV son considerados baratos en muchas instalaciones; los costos de reemplazar instrumentos son compensados por los costos más altos asociados con el tiempo del personal, esterilización y desinfección. Ahorros adicionales son realizados cuando los servicios abortivos son desplazados fuera de la sala de operaciones o sala de emergencias, reduciendo gastos en cuanto a la anestesia, infraestructura del hospital, suministros para la esterilización y cuidados de recuperación de la paciente. Un estudio en Suecia estimó que hacer un AMV en la clínica (en lugar de proveer un AEV en una sala de operaciones) podría resultar en reducción de costos en un 24% para la sala de operaciones y para una posterior observación. Los autores estiman que, si un décimo de los abortos en Suecia fueran hechos con procedimiento AMV, la reducción de costos anual sería cercana a 1.140.000 dólares americanos (Hemlin y Möller, 2001). Cambiando a AMV reduce los gastos médicos relativos al tratamiento de complicaciones como perforación uterina, excesiva pérdida de sangre, infección pélvica y herida de cuello uterino. El informe del Programa Conjunto para el Estudio del Aborto (siglas en inglés: JPSA) a partir de 250.000 casos estudiados que la tasa de complicación para los procedimientos AMV es aproximadamente la mitad de la presentada por el método de Dilatación y Curetaje. Una reducción del 50% en complicaciones crearía un decremento correspondiente en los gatos de tratamiento de complicaciones (Grimes y otros, 1977). Utilizando proveedores entrenados a nivel medio, en vez de médicos para hacer servicios de aborto también reduciría los costos de personal, los cuales variarán dependiendo del tipo de instalación donde se lleve a cabo el aborto, y el nivel de los proveedores que laboren en dicha instalación. Los costos en el tiempo del personal también están asociados a las consultas de seguimiento. Debido a la efectividad de la AMV, muchos proveedores no tienen que realizar una visita de seguimiento, y muchas mujeres, particularmente aquellas en áreas rurales, no encuentran factible volver a la instalación médica con motivo de una segunda consulta. Sin embargo, algunas clínicas les hacen el requerimiento o alientan a sus pacientes a retornar a un examen de seguimiento para confirmar que no hay complicaciones y que el procedimiento fue exitoso.


© 2018 Parkmed.com. All Rights Reserved.